Partido para olvidar el que protagonizó el Abanca Ademar en su visita al pabellón de Torrelavega el pasado domingo 26 de abril. El equipo leonés llegaba con la necesidad de sumar para seguir vivo en la pelea por los puestos europeos, pero se encontró con una segunda parte de pesadilla que echó por tierra sus aspiraciones en el marcador.
Durante la primera parte, el Ademar estuvo en el partido. Los primeros treinta minutos fueron equilibrados y los leoneses se mantuvieron a la altura de un rival difícil en casa. Sin embargo, lo que vino después fue una historia completamente diferente.
Nada más reanudarse el juego, el equipo local apretó el acelerador y desató un demoledor parcial de 7-1 que dejó sin argumentos al Ademar. Sin capacidad de reacción y con el marcador escapándose, los de León no encontraron la manera de frenar a un rival que jugó con una intensidad muy superior en esa segunda mitad. El resultado final, 40-33, refleja bien lo que fue el partido.
Una derrota que llega en el peor momento posible para el Ademar, que ve cómo se complica enormemente la opción de alcanzar plazas europeas en lo que resta de temporada. Toca levantarse cuanto antes y mirar al siguiente partido con otra mentalidad.
El Ademar dejó el partido en la primera mitad y lo perdió en la segunda. En Torrelavega no hubo equipo para remontar semejante vendaval.

