El pabellón de León fue testigo el pasado sábado 25 de abril de uno de esos partidos que se disfrutan especialmente desde la grada. El Caja Rural Cleba sacó adelante un encuentro que se le estaba complicando de manera notable, firmando una remontada en los minutos finales que hizo enloquecer al público local.
El partido arrancó equilibrado, con un primer tiempo que terminó con empate a 10. En la segunda mitad, el Mislata tomó las riendas y llegó a los últimos cinco minutos con dos goles de ventaja, dispuesto a llevarse los puntos de León. Parecía que la cosa estaba decidida, pero el Cleba no tiró la toalla.
Con el marcador en contra, las leonesas apretaron y ejecutaron un parcial demoledor de 6-2 que dio completamente la vuelta al resultado. El pitido final reflejó un contundente 31-29 que mandó a la afición a casa con una sonrisa de oreja a oreja.
La derrota tuvo además consecuencias directas en la clasificación para el Mislata: el equipo valenciano cayó a puestos de descenso tras sumar la victoria del Puerto del Carmen en Pamplona esa misma jornada. El Cleba, por su parte, suma tres puntos de oro que consolidan su posición en la División de Honor Oro Femenina.
Una victoria sufrida, de las que mejor saben. El Cleba demostró que en su casa no se rinde nunca.

