El Abanca Ademar León sumó una nueva derrota a domicilio en la Liga NEXUS ENERGÍA ASOBAL. Los leoneses cayeron el viernes por la noche en el pabéllón Pitiu Rochel de Alicante por un contundente 35-32 ante el Horneo Eón Alicante, un equipo que debutaba esta temporada en la máxima categoría y que, gracias a esta victoria, sella matemáticamente su permanencia.
Un primer tiempo ya complicado
El Ademar no empezó con buen pie en tierras alicantinas. Los de la capital leonesa se vieron por debajo en el marcador casi desde el primer momento y no consiguieron imponerse en ningún tramo del primer acto. Al descanso, el marcador reflejaba un 18-13 que ya obligaba a los visitantes a plantearse una remontada exigente en los segundos treinta minutos.
El muro de los diez goles
La segunda parte fue, si cabe, más dolorosa para los aficionados leoneses. El Eón Alicante apretó el acelerador y llegó a abrir una brecha de diez goles en el marcador (25-15, minuto 40), una distancia que parecía definitiva. El equipo alicantino mantuvo la intensidad defensiva y aprovechó cada error visitante para alejar cualquier opción de remontada.
Reacción tardía y sin premio
En el último tramo del partido, el Ademar León despertó y encadenó una racha de goles que redujo distancias hasta el 32-28. Los aficionados que seguían el partido desde León llegaron a soñar con el milagro, pero el Eón supo administrar su ventaja con sangre fría y cerró el encuentro en 35-32. No hubo premio para la reacción leónesa.
Las consecuencias clasificatorias
El resultado tiene implicaciones directas en la tabla. El Atlético Valladolid puede ahora depender de sí mismo para arrebatar al Ademar la sexta plaza, un puesto que los leoneses ven peligrar cuando quedan pocas jornadas para el final de la temporada regular. La temporada se está haciendo larga para el cuadro de León, que necesita reaccionar antes de que sea demasiado tarde.

